sábado, 9 de enero de 2010

Si vos brillas, yo brillo... No es cierto


Como no podría ser de otro modo, en mi vida no pueden faltar las contradicciones, siempre, en todo aspecto. Así es, así ha sido siempre y posiblemente así seguirá siendo hasta que esta joda de existencia se acabe. Tengo un amigo que me critica y me elogia, me sacude, me levanta, que me pelea y se reconcilia, que me ama y me odia. Si fuera heterosexual, ya sería una casi sospechosa relación, no es cierto. Sin embargo y debo admitirlo, a veces siento que no he sido tan buena amiga con él, y no merezco ni la mitad del afecto y apoyo que he recibido de su parte. Después de todo, con él siempre fui una loca gritona y violenta, quizás exagero un poco, quizás no tanto; en cambio, él me enseño muchas cosas, me apoyó siempre; y es la demostración viva de que los tabúes y prejuicios, son solo inútiles taras mentales. Realmente, es una huevada esto de valorar más a las personas cuando están lejos. Maldita distancia que me hace extrañar los momentos compartidos, las borracheras, las risas, las lágrimas, las jodas, los gritos, las emputadas, la música, las películas, las conversaciones, etc... [Gracias a vos mi inglés no da tanta pena, y extraño eso de "No, you're not drunk... you're just special"] Ya que en mi última semana de vacaciones, me sobra el tiempo para escribir por acá, y como andas alérgico a las redes sociales, con el mail de feliz cumpleaños no es suficiente... Solo gracias, por todo, siempre. Y finalmente, una de esas grandes verdades de mi vida; si bien no tengo suerte con los hombres en el aspecto sentimental, por otro lado al menos tengo grandes amigos, demasiado geniales. Puedo decir que soy afortunada por eso, ya que las relaciones a diferencia de la amistad, son efímeras... y aunque generalmente escuchar un "te amo" de mi parte, es casi utópico, tengo amigos con los que la sensiblería me fluye natural. Es raro, lo sé, pero así es y lo acepto. Finalmente, una de esas cosas que gracias a esta amistad, me di cuenta, es que mi conducta con los demás es casi un efecto reflejo, es por eso que me relaciono mejor con gente diferente a mí, obvio distinta de una manera positiva. Es decir, dado que siempre he sido una persona introvertida, me relaciono mejor con personas extrovertidas, sin que eso implique que estén locos como vacas o sean brutos/superficiales/amantes del reguetón. Alguna vez en la que anduve medio emo hace unos años, mi amigo intentando animarme dijo algo así como "Si vos lloras, yo lloro. Si vos brillas, yo brillo", algo simple y cursi, sí; pero es una de esas cosas que se te quedan en la memoria. Ahora puedo decir que eso no era cierto, yo brillaba porque él brillaba para mí; obviamente lo de "brillar" es un eufemismo, pero así es como funciono, así se explican muchas de mis reacciones y actitudes con los demás, obvio no con todos, solo con la gente cercana y como en toda regla, siempre hay excepciones, pero generalmente funciona así: Si alguien es cursi conmigo, despierta mi lado cursi; pero si raya en el exceso, el efecto es totalmente contrario. Si me hablas, te hablo. Si no me hablas, no te hablo. Si te ríes conmigo y no de mí, yo también río. Si me ignoras, te ignoro. Si me criticas, te critico. Si me traicionas, te traiciono. Si me amas, te amo. Si me odias, te odio. Si me olvidas, te olvido; etc, etc, etc... Quizás es por eso que mis mejores amigos son tan distintos a mí, y muy distíntos entre ellos. Y yo, yo soy un millón de personas en un mismo cuerpo. Sí, soy rara... y he aprendido a vivir con eso.


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